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jueves, 29 de agosto de 2013

Mi Último obsequio

Mi último obsequio

Deseo estrecharte entre mis brazos, que estos sean tu hogar, el lugar donde desees descansar.

He llegado a estas tierras para hacerte soñar, soñar con un mundo nuevo, aun por explorar.
Aquí podrás olvidar, créeme, no te tienes que preocupar… Pues yo seré tu refugio contra el mal, contra aquellos que te quiera molestar.

Te defenderé de quien te quieran lastimar, de esas mentes que luchan por hacerte cambiar, de aquellos que nos quieran separar.

Ahora encerrada en ti misma estas, prisionera de tu mente por toda la eternidad, sin capacidad emocional, en un laberinto sin final...

Y ahora te sientes atrapada, en una jaula de pies y manos atada, tarde o temprano absorberá tu atormentada alma.

Y con el último aliento debes destrozarla, acabar con las cadenas que te someten y atrapan, desplegar tus hermosas alas blancas...

Y ahora asciende a los cielos, asciende junto tus propósitos, junto tus deseos…

Escucha el mensaje que te trae el viento "no volverás a caer de nuevo"… Palabras que todos deseamos escuchar en algún momento.

Confieso que soy un ladrón embustero, engañe al sol para dejarlo quieto, lo rapte sin tener pretexto.

Le susurre palabras de amor, palabras para borrar tu depresión, para conquistar tu dolorido corazón.

Ahuyentaré tus miedos, sanare tus malos recuerdos, te llenare de nuevos con uno de mis besos.

Te juro que te regalaría hasta el cielo, para luego sellarlo con mis manos en tu cuerpo. Es una pena que no desees todo lo que te ofrezco…


Que desgracia es que no me quieras como yo te quiero, te aseguro que te haría feliz sin dudarlo ni un momento.


Nuestros caminos hace tiempo se enlazaron, ahora, el destino nos quiere separados, sin la oportunidad de poder amarnos.

Desde entonces mi vida ha sido un carrusel lleno de sufrimiento, me siento como si solo fuera tu pañuelo… Hoy te daré esta carta como último obsequio.

Lo siento, pero esto es el final de nuestro cuento, se acabaron las charlas sobre como ardía nuestro fuego, sobre tiempos que ni importan ,  ni recuerdo... Pues no pienso volver a luchar por ti ni aunque fuese en sueños.


 Y con esta carta me despido, brindo con una copa de vino por un nuevo camino… Ahora vámonos amigo mio, que la vida por fin tiene sentido.

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