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martes, 14 de enero de 2014

Obsesión (Maltrato)

Mírala, su hipnótico andar, que manera de caminar… ¿No es cierto que sus curvas te hacen temblar? Era de esperar, te obsesiona su mirar, también su hermosa faz, ¿Pedazo  de mujer verdad?... ¿Cómo la podrías conquistar?...

Pobre de ti, la acabas de pifiar, te adentraste en una espiral, en una difícil de escapar, pues te acabas de enamorar, pero no de manera normal, pues sin ser correspondido, te hace suspirar, que pena que no lo vayas a superar.

El tiempo pasa y no la logras controlar, y  en tu pecho con fuego la deseas grabar, pues como si fuera un animal, quieres ser su dueño, ella es tu propiedad, para ti nada más… Lo que no reconoces es que tienes una enfermedad, que todos ser vivo tiene derecho a la libertad.

La obsesión no te deja en paz,  tu corazón enferma, aquel que arrastra tal condena, corrompes el cielo con una oscura tela, eres como una araña, quieres atrapar a tu presa, pero son tus celos los que juegan, pintas sus paredes con mentiras rastreras.

Patética ofensa, la desesperas, y es que te frustra no tenerla a tu vera, deseas detener su existencia, convencerla de que nadie va a fijarse en ella, para que la gente la vea como una ramera, piensas en destrozar lo poco que le queda…

Y al partirse tu cordura, te mancharas con su dulzura, perderás el control, sacaras a la bestia que yace en tu interior, acabando con su  pureza, aquella que anhelas… Y es que al final, su alma quedara grabada en tus manos negras.

Y ahora te preguntas, ¿Porque fui tan falso y negativo, cuando debí  aportarle la verdad con todo mi cariño? Y es que no eres humano, eres un cerdo que debe ser exiliado, eres un insecto rastrero,  no la dejaste respirar ni un momento, nunca sintió el amor en su cuerpo.

Miras a tu alrededor, ves el desastre ocasionado, te arrepientes de todo cuanto ha pasado, su sangre sigue en tus dedos demacrados, te miras al espejo y ya no reconoces tu cara ni tus rasgos… Eres una cucaracha, no vales para nada, aquel que apresa a una dama, aquel que la maltrata, merece que le corten las alas, que lo encierren el resto de su vida en una jaula.




Por Vikingo-Sureño (Tyr-Valhalla) 14/01/14

1 comentario:

  1. La cuestión es buscar el modo de enmendar los errores. La flagelación no sirve en absoluto.

    Ánimo, chico. Conociéndonos mejor aprendemos a controlarnos.

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